En el ámbito de la sostenibilidad, el ICSuro ha coordinado de nuevo la recogida selectiva de tapones de corcho en la BWW. Este año, como novedad destacada, se han distribuido 1.350 contenedores, uno por cada expositor, para facilitar la separación correcta de los tapones. El equipo del ICSuro ha realizado la recogida diaria, recorriendo los stands al final de cada jornada y centralizando los tapones en las urnas situadas en la entrada del pabellón principal, lo que dejaba ver la evolución del volumen de la recogida durante los tres días.
Gracias a este dispositivo durante la Barcelona Wine Week 2026, se han recuperado un total de 8.901 tapones de corcho (49,4 kg) que podrán ser gestionados adecuadamente y seguir aportando valor ambiental. Este hecho supone una reducción del 6% de la huella de carbono asociada a los tapones.
Desde el ICSuro se impulsan varios proyectos por dar una segunda vida a estos tapones de corcho, orientados a transformar el corcho usado en nuevos materiales y aplicaciones. En este sentido, la entidad ha avanzado en el desarrollo de soluciones como pavimentos para parques infantiles, uso de corcho triturado en alcorques de árboles urbanos para mejorar la retención de agua y la salud del suelo, así como nuevas aplicaciones en arquitectura y bioconstrucción.
“Apostamos por que cada tapón no sea un residuo, sino un recurso. El corcho es un material natural, renovable y reciclable que puede seguir capturando carbono y generando beneficios ambientales mucho más allá de su primer uso”, destaca Alba Balcells, directora del instituto.
Así, el Instituto Catalán del Corcho reafirma su liderazgo como referente en innovación, sostenibilidad y transferencia de conocimiento, y consolida su papel como aliado estratégico del sector vitivinícola en la construcción de un futuro más sostenible.





