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Recomendaciones fitosanitarias para la campaña de leva del corcho

La Dirección General de Ecosistemas Forestales y Gestión del Medio del Departamento de Acción Climática, Alimentación y Agenda Rural de la Generalidad de Cataluña ha emitido un documento con una serie de recomendaciones fitosanitarias en relación a la campaña de leva del corcho 2023 que puede leer a continuación.

Introducción

El escaldado del corcho es una enfermedad que provoca necrosis en los tejidos regeneradores del corcho, originando la formación de chancros en la corteza después de la cáscara, en ocasiones con exudaciones de color marrón oscuro.

Las áreas necrosadas son incapaces de regenerar el corcho y además pueden actuar como punto de entrada de otros patógenos que pueden acabar provocando la muerte de los árboles.

Los árboles afectados por el escaldado del corcho sufren decoloración y amarillento de las hojas. Esta enfermedad se atribuye a la acción del hongo Diplodía corticola.

Aparte de producir el secado de ramas y, en ocasiones, la muerte de los árboles, el escaldado afecta muy gravemente a la producción de corcho de calidad y favorece la entrada de hongos de podredumbre de la madera que, a largo plazo, ocasionan la pérdida del árbol.

La humedad ambiental después de la cáscara parece ser un factor clave en la infección de los corchos y determinados insectos perforadores pueden transportar esporas del hongo.

Antecedentes

Los daños producidos por esta enfermedad en los alcornocales catalanes se conocen desde 1920 (Sant Celoni) y fue aumentando su importancia en toda la Sierra Litoral y en la zona del Montseny-Guilleries. Más tarde, las afectaciones más virulentas se produjeron en los años 1985-86, en los que hubo una sequía extrema y lluvias irregulares.

Ante la creciente preocupación de los propietarios por esta enfermedad, en 1987 se firmó un convenio entre la Generalidad de Cataluña y la Universidad Autónoma de Barcelona para estudiar la etiología de esta enfermedad y los posibles métodos de control. Se atribuyó la enfermedad a la acción de Diplodía corticola, se realizaron diferentes ensayos para encontrar un fungicida preventivo eficaz y se divulgó su adecuada aplicación. Ante la supresión de la sustancia seleccionada del Registro de Productos Fitosanitarios, entre 2002 y 2005 el Departamento, el CPF y el IRTA realizaron ensayos para encontrar un fungicida alternativo.

Estudios recientes 

Este nuevo fungicida también dejó de estar autorizado en 2020 y, por esta razón, ya desde 2018 el Departamento está trabajando en colaboración con el CTFC y la UdL y con las asociaciones de propietarios forestales al conocer mejor el problema y encontrar una solución.

Aunque todavía no se ha encontrado un tratamiento alternativo, los estudios realizados en estos últimos cinco años están permitiendo conocer mejor esta enfermedad. Entre las principales conclusiones cabe destacar las siguientes:

– El hongo tiene una gran variabilidad genética y también de virulencia y existen indicios de que pueda ser endófito (siempre presente dentro de los árboles convirtiéndose en patógeno sólo en determinadas circunstancias).

– Las humedades relativas elevadas hasta un mes después de la cáscara están relacionadas con la aparición y propagación de la enfermedad, aunque no está claro que la esporulación en verano sea el principal factor de propagación de la enfermedad.

– Se han detectado esporas del hongo en el insecto perforador Platypus cylindrus. El número de insectos en vuelo está relacionado con la temperatura y la humedad del aire.

– Aunque se han realizado ensayos con muchos productos (fitosanitarios químicos, biológicos, posibles antagonistas, fitohormonas,…) tanto en laboratorio, como en cantera y en bosque, todavía no se ha identificado ningún producto que sea efectivo.

– Es necesario conocer mejor la enfermedad para encontrar herramientas específicas o mejorar la gestión para disminuir los riesgos.

Hay que tener presente la Orden de 11 de mayo de 19881, sobre la regulación de la obtención del corcho y del peragrino y de la mejora de los alcornocales.

Recomendaciones 

– No se puede recomendar la utilización de ningún producto para evitar el escaldado dado que no se ha demostrado su eficacia y algunos no están autorizados.

– Además de la obligatoriedad de cortar los matorrales en un radio de un metro alrededor de los árboles que deban pelarse, conviene ampliar este radio a dos metros y realizar previamente un desbroce selectivo del 50% del matorral en las parcelas las donde se tenga que hacer la cáscara para permitir una buena circulación del aire, evitar una humedad excesiva y reducir la competencia por el agua.

– En caso de prever humedades ambientales elevadas con posterioridad a la cáscara se recomienda no quitar el corcho. Dadas las previsiones meteorológicas generales para este verano, este año no se prevén riesgos elevados de aparición de focos de escaldado por ello.

– Dada la actual situación de sequía prolongada, se hace especialmente necesario esta campaña de 2023 que deba estar atento a la vitalidad de los árboles antes de iniciar la leva del corcho. Ante síntomas de debilidad en un pie, conviene plantearse evitar su cáscara.

– Dejando a un lado el escaldado, se recomienda seguir las prácticas silvícolas tradicionales, evitando pelar en caso de sequía severa o defoliación elevada por precaución ante posibles riesgos (incendio, sequía extraordinaria…).

Atención al Plan Alfa

Hay que seguir las indicaciones del Plan Alfa, el procedimiento operativo establecido por el Cuerpo de Agentes Rurales de vigilancia, prevención y control de actividades de riesgo, ante las situaciones de peligro de incendio forestal que puedan producirse.

– Cuando se alcanza el nivel 3, se restringen los aprovechamientos forestales, incluido el corcho, y los accesos a bosque, por lo que no se puede llegar a la zona de leva.

– En niveles inferiores del plan, lo que se restringe en horarios concretos son los trabajos forestales que generan restos. En este caso, la cáscara del corcho no se ve afectada porque no genera restos.

 

1 Modificada por las Órdenes de 7.03.1991 y de 19.04.1999

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