Es habitual que en verano se hable de bosques sobre todo por las afectaciones de los incendios forestales. Aunque es habitual, no deberíamos vivirlo con normalidad, ya que los bosques son una infraestructura verde fundamental para todos los beneficios que generan (ambientales, sociales y económicos) y parece que sólo se tenga presente los bosques cuando éstos se quemamos.
El Consorcio Forestal de Cataluña, como entidad que agrupa a los propietarios forestales, vela por difundir y promover la gestión forestal sostenible de los bosques, pues es así que creemos que sólo se puede disponer de bosques resilientes y preparados para afrontar catástrofes como las plagas, la sequía y también los incendios. Cuando se habla de gestión se refiere a que los bosques, como ecosistema vivo, deben ser trabajados, es decir: despejados cuando hay un exceso de árboles por hectárea; desbrozados cuando hay un estrato arbustivo excesivamente alto y desarrollado que compite por los nutrientes con los árboles; podados cuando se quiere producir madera de calidad; cortados cuando los árboles han llegado ya a su límite vital; regenerados o reforestados después de un corte para garantizar la persistencia de la masa, y también porque no, en su caso, artigados para recuperar antiguos campos de cultivo que el propio bosque había invadido por el abandono de las actividades agrícolas. Y sin dejar de lado poder disponer de una potente red de caminos y pistas forestales como infraestructura básica necesaria para la gestión forestal, y al mismo tiempo, muchos de ellos servirán también para la prevención y extinción de incendios forestales.
La importancia de evitar grandes incendios
Gestionar por conservar y mejorar las masas forestales implica afrontar algunas actuaciones que tienen asociado un balance económico negativo. Y es en estos casos en los que es necesario el apoyo de la administración y de la sociedad hacia los propietarios-gestores forestales de forma que se pueda garantizar la gestión de los bosques.
Es muy importante velar por que no se inicien los incendios forestales, pero también es fundamental evitar que estos incendios se conviertan en grandes incendios forestales, los que actualmente los bomberos llaman de sexta generación y que están fuera de la capacidad de extinción. De todos los incendios que se producen anualmente en Cataluña, menos del 1% se convierten en grandes incendios forestales (entendiendo como gran incendio forestal aquel que él quema más de 500 hectáreas), pero sólo estos grandes incendios forestales afectan a más del 75% de las hectáreas quemadas. Estos grandes incendios han evolucionado al tiempo que se han modificado las condiciones climáticas y que ha incrementado la biomasa disponible en el bosque.
La clave: la gestión del bosque
Y es en este punto donde a gestión forestal toma una importancia primordial: un bosque gestionado seguro que evitará que un pequeño fuego se descontrole rápidamente. La gestión nos permite disponer de una masa forestal sin continuidad vertical de combustible (estasadas y podas), nos permite retirar el combustible excedente (clareos, cortas de mejora y cortas de selección, selección de retaños) y al mismo tiempo crear discontinuidades para crear un paisaje en mosaico (recuperación de pastos, roturas y artigas).
Es necesario trabajar conjuntamente entre propietarios-gestores forestales, GRAF-Bombers y ADF para tener unos bosques preparados para evitar los grandes incendios forestales y con elementos como los PEG (puntos estratégicos de Gestión) y las AFG (Áreas de fomento de la gestión) bien planificados para que estén operativos, viables y eficaces por lo que han sido concebidos.
Es necesario planificar, promover y ejecutar la gestión forestal durante todo el año porque la gestión de los bosques se convierte en clave y pieza fundamental para la prevención de los incendios forestales.
Josep M. Tusell
Consorcio Forestal de Cataluña





